El tema de las radios públicas autonómicas tiene para rato. Si mis cuentas no fallan existen 13 entes públicos autonómicos con sus respectivos servicios de radio. Ya han salido los de Cataluña, País Vasco, Andalucía, Región de Murcia y Madrid. Pues ahora van a ir los de Galicia y la Comunidad Valenciana.

Radiotelevisión Galicia comenzó sus emisiones el domingo 24 de febrero de 1985, aunque la programación regular generalista no entraría hasta el 29 de marzo del mismo año. Un nombre muy televisivo que se mantuvo durante unos cuatro años para pasar a ser Radio Autonómica Galega, por si alguien había perdido el rumbo de lo que era. Y así durante 10 años hasta que en 1999 alguien piensa que sería mejor lo de Radio Galega. Quizás no se utilizó este nombre desde el principio por algún tipo de conflicto con Radio Galicia de la Cadena SER en Santiago de Compostela. Sea lo que fuere, y de momento, se le sigue conociendo como Radio Galega.

La lengua utilizada es la gallega, y alguien dirá “faltaría más”, siguiendo el mismo caso que el catalán. Desde los estudios de Santiago de Compostela, llamados Casa da Radio, se emiten programas que quieren reflejar la sociedad gallega, con temas muy autóctonos o relacionados con ellos. Uno de esos puntos es la emigración y por ello desde 1992 se realizan programas en legua gallega para 20 emisoras de nueve países, que se complementaron con las emisiones vía satélite que se realizan para Europa y América desde 1998. Y esto último requiere una buena dotación económica que se acabó reduciendo, quedándose solo con las emisiones a Europa.

En cuanto a audiencia llegaron a ser los segundos en el EGM de Galicia en la temporada 2002-2003 con una media de 142.000 oyentes. Se podría decir que la misma de ahora (en el último de junio de 2023 le dan 145.000) y la sitúan la tercera por detrás de la Cadena SER y la Cadena COPE, con una distancia de unos 150.000 oyentes respecto a la primera y unos 40.000 con la segunda. Una aceptación bastante buena por parte de los gallegos.

Su cobertura es prácticamente total en todo el territorio gallego en frecuencia modulada con sus 39 emisores, emitiendo también en internet y TDT.

Dispone de varios canales musicales. El primero en aparecer fue Radio Galega Música en marzo de 2004, la fórmula musical de la empresa que emite también en frecuencia modulada como Radio Galega, aunque su cobertura es mucho menor que la del canal generalista. Y pocos meses después, en mayo del mismo año, aparece Son Galicia Radio dedicada a la música en gallego y que tiene el coto de emisiones restringido a internet y TDT. Y para terminar el último canal en aparecer, Radio Picariña, dedicado al público infantil y juvenil que emite en internet desde junio de 2018, aunque este no es un canal lineal ya que se trata de una selección de canciones que se pueden ir reproduciendo en el orden que el usuario quiera. Esta tiene poco gasto.

Si nos vamos a la Comunidad Valenciana tenemos actualmente a À Punt Ràdio que está operativa desde el 13 de noviembre de 2017, aunque su programación regular data del 11 de diciembre del mismo año, con una parrilla en lengua valenciana de corte generalista con diversos programas culturales que no ha sobrepasado nunca los 50.000 oyentes, situándola la quinta en audiencia de la comunidad por detrás de Radio Nacional de España.

La cosa es que À Punt Ràdio es el renacimiento con perores datos de la anterior radio autonómica valenciana que se llamó Canal 9 Ràdio, Ràdio 9 y Nou Ràdio, y que estuvo operando entre octubre de 1989 y noviembre de 2013. Dispuso de una fórmula musical llamada Sí Radio y Nou Sí Ràdio entre septiembre de 2001 y noviembre de 2013 que solo emitía en las capitales de provincia.

A diferencia del canal de televisión Canal 9 en el que se emitía tanto en español como en valenciano, la radio siempre fue en esta segunda lengua, con una audiencia que nunca sobrepasó los 100.000 oyentes, quedándose en sus últimos meses sobre los 50.000, y teniendo en cuenta que la Cadena SER siempre ha estado por encima de los 300.000.

Su repentino final se produjo por la decisión de la Generalitat Valenciana en 2013 de cerrar el ente público autonómico ante un fuerte ajuste presupuestario, cosa que no gustó a sus trabajadores que se atrincheraron en sus centros de producción hasta que se decidió desconectar los centros emisores. Triste final para un poco venturoso comienzo de su nueva etapa.

Por jmpontes

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