Los domingos de mi infancia eran de ir al campo en un Seat 124D Especial de color amarillo, color que mi madre odia, con un radiocasete que en realidad era un reproductor de cartuchos de cuatro pistas. Mi padre había hecho acopio de este tipo de cartuchos básicamente del mercado de segunda mano en Barcelona, consiguiendo recopilatorios de flamenco y cuentacuentos. Los primeros para disfrute de mi padre. Los segundos para disfrute de mi hermana y mío. De los de flamenco había uno de la casa Belter que se titulaba ‘Flamenco Pop’ que incluía la canción ‘Te quiero te quiero’ de Carmen Sevilla, original de Augusto Algueró que fue un éxito con la voz de Nino Bravo, aunque este no fue el primero que la cantó, ya que fue Raphael aunque su lanzamiento se centró en Latinoamérica.

Aquel ‘Te quiero te quiero’ se me quedó retenido teniéndolo como fondo de armario en la memoria, como descubrí muchos años más tarde cuando volví a escucharla. Así que si alguien me comenta algo de Carmen Sevilla a la cabeza me vienen aquellos viajes en el Seat 124D Especial de color amarillo con el ‘Te quiero te quiero’.

¿Quién fue el que me terminó recodando esta canción? Pues le tengo que echar la culpa a Jorge Salvador que un buen día la puso en Arús con leche’, en los tiempos en que en el programa repasaban cada día las meteduras de pata de Carmen Sevilla en el ‘Telecupón’. Para ello hay que trasladarse a principios de los noventa, concretamente desde septiembre de 1991 cuando Telecinco, o mejor dicho Valerio Lazarov que era el director general de la cadena, convence a la cantante y actriz para que sustituya a Belén Rueda en el programa que incluía el sorteo de la ONCE. Le acompañaría Agustín Bravo, que a su vez había sustituido a Andoni Ferreño. Esto suponía una nueva etapa en el programa, la tercera, que acabaría siendo la más recordada por el efecto Carmen Sevilla, que como presentadora era su primer programa y no atinaba mucho a lo que le tocaba hacer: no seguía la escaleta del programa, no veía parte de las indicaciones que le hacían, se podía presentar en alpargatas o podía pedir en pleno programa que le cambiaran los zapatos, confundía a algunos artistas que cantaban, … y así se puede estar un rato más. Tampoco mucho, no hay que asustarse ni llevarse las manos a la cabeza.

Si sucede una vez es casualidad, si sucede dos es coincidencia, pero si son tres es acción del enemigo. Esto decía Ian Fleming, el creador del agente 007 y de la historia ‘Chitty chitty Bang Bang’, dos mundos muy diferentes. Pues algo parecido detectaron Alfonso Arús y compañía cuando un día vieron que hubo algunos errores, al día siguiente la dinámica siguió vigente y a partir del tercero era más de lo mismo. Telecinco supo explotarlo muy bien, y Arús, que en aquel momento estaba en Radio Minuto, supo poner el altavoz analizando cada día las meteduras de pata de Carmen Sevilla. Hay que decir que nunca hubo una descalificación hacia ella y en eso el equipo tenía claro que había que reírse con ella y no de ella. No sabría decir si era el mismo caso de Carlos Jesús, que también tocaban en la misma temporada.

La artista era consciente que el programa de Telecinco vivía de eso, pero cuando en Radio Zaragoza la entrevistaron en marzo de 1992 y le preguntaron por lo que Arús hacía la respuesta fue que le parecía despreciable, aunque no lo había escuchado nunca, además de comentar que no le parecía correcto que el programa se llenara de cosas de otras personas, lo que le parecía indigno. Aquello supuso un pequeño revuelo en ‘Arús con leche’, aunque el baremo de análisis siguió siendo el mismo.

Hubo que esperar al 5 de abril de 1998 para que Alfonso Arús y Carmen Sevilla se encontraran uno al lado del otro delante de las cámaras. Fue en TV3 en el programa ‘Ja hi som!’ que dirigía y presentaba Arús, con una entrevista que empezó y acabó bien, sin recriminaciones del uno al otro. O lo que es lo mismo: no se tiraron los trastos a la cabeza.

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